
El Concejo Deliberante aprobó los cambios en el Código de Ordenamiento Urbano
Un Código de Ordenamiento Urbano es un conjunto de normas municipales que regula qué tipo de construcciones se pueden realizar, su altura, su interacción con el medio ambiente y la calidad de vida de la población, la densidad poblacional, la preservación del patrimonio urbanístico, las áreas verdes comunes y la circulación de un distrito. Es el marco dentro del cual se busca, idealmente, el desarrollo sostenible, justo y ordenado de un Partido.
Con el voto afirmativo del 58% de los concejales, el oficialismo de San Isidro logró en su 5° sesión ordinaria de 2026, el miércoles 6 de Mayo, la aprobación de las modificaciones al Código de Ordenamiento Urbano vigente.
Esta fue la segunda vez que la gestión de Ramón Lanús buscó modificar el Código de Ordenamiento Urbano (la primera fue en 2024) de San Isidro. Si bien había trascendido que se trataría en 2025, eso no ocurrió. El resultado de las últimas elecciones de medio término le amplió la cantidad de concejales acercando las posibilidades de avanzar con el proyecto.
El inicio de la sesión legislativa no fue puntual. La demora estuvo provocada por las medidas que había tomado el H.C.D. ante la esperable presencia de vecinos y organizaciones que rechazaban el contenido y las formas en las que llegó al recinto el proyecto de cambios en las normas que regulan el uso del suelo, la edificación y la morfología urbana del Partido. A las puertas del Concejo hubo vecinos que hicieron visible sus quejas por los cambios propuestos exhibiendo carteles y destacando sus puntos, megáfono mediante.
El proyecto aprobado sostiene la protección de la barranca natural (un símbolo local que hasta se incluye en el escudo oficial), la prohibición de construir viviendas en la costa para que tenga acceso libre (aunque no se impiden emprendimientos comerciales), la preservación de inmuebles de valor histórico anteriores a 1946 y una serie de iniciativas que promoverían el desarrollo de algunos sectores de Villa Adelina y Boulogne.
"Nuestros hijos no tienen lugar para quedarse. De hecho, nuestros hijos se van a Ballester, a San Fernando, a Vicente López e inclusive hasta San Martín porque no hay lugares donde nuestros hijos puedan quedarse", fue uno de los argumentos del concejal oficialista Ricardo Antoniassi, quien preside la Comisión de Planeamiento Urbano, Sustentabilidad, Ambiente y Preservación del Patrimonio Cultural.
El concejal Walter Pérez (del bloque Unión Cívica Radical) sentado a escasos centímetros le contestó a su antiguo compañero en la gestión possista que “manipulan el censo. Boulogne es la ciudad que tiene más cantidad de jóvenes y acá justifican con que la necesidad de los monoambientes es que los jóvenes se están yendo”. “Este proyecto busca destruir Boulogne y Villa Adelina. Ahora es Boulogne y Villa Adelina y después van por todo San Isidro”, sentenció.
Virgina Franco, del bloque Frente Patria, centró su participación en la necesidad de un impacto ambiental y de darle voz a los vecinos mediante audiencia pública.
María Inés Feldtmann, del Partido Demócrata, que en 2024 se opuso al proyecto oficial de reforma del C.O.U., en esta ocasión aportó su voto favorable lo mismo que Débora Ruiz Zeballos, quien confesó su interés en que la costa de San Isidro fuera como la de San Fernando (municipio que hace 43 años gobierna el peronismo).
Feldtmann recordó su participación en el conflicto originado por un desarrollo en la costa de Martínez y destacó que el nuevo marco ampliará la oferta inmobiliaria.
"Estamos vendiéndoles a las nuevas generaciones que un monoambiente es mejora la calidad de vida", dijo la concejal Manuela Schuppisser, del bloque Movimiento Derecho al Futuro, refiriéndose a la baja en la cantidad de metros cuadrados mínimos para los monoambientes en el sector que se busca promover de Villa Adelina y Boulogne.
El concejal de la Libertad Avanza Federico Colombo le respondió que “nadie obliga a nadie acá a comprar o construir. Lo que se está dando es la posibilidad. Estos no son proyectos para grandes desarrolladores, ningún gran desarrollador construye hasta tres pisos. Esto es para clase media”.
“Me parece que discriminar es no darle la oportunidad que pueda vivir, de alguna manera, cualquiera”, expresó a su vez la concejal Adriana Fosatti, de Convocación por San Isidro.
Bárbara Broese, de Acción Vecinal San Isidro es Distinto, reflexionó sobre si el proyecto elaborado contempló si el sistema de salud de cuatro hospitales públicos puede dar respuesta adecuada a un aumento significativo de la población.
“No queremos irnos de San Isidro, queremos vivir acá, quiero formar mi familia acá, quiero que mis papás estén acá. ¿Cómo vamos a hacer eso si ante una situación estancada?", expresó con vehemencia la concejal Ángeles Durand Aparicio del bloque Primero San Isidro.
Los concejales que apoyaban el proyecto señalaron una y otra vez la importancia de que quede por escrito que, una vez aprobado, no podrá haber construcción de viviendas en la franja costera, aunque sólo un par de concejales hicieron mención breve de que esta reforma no toca lo que el C.O.U. vigente ya permite: la construcción de emprendimientos comerciales.
Al respecto, el concejal Federico Meca, el Frente Renovador, recordó que “de acá salió una ordenanza para que se declare al Parque Águila Paisaje Verde Protegido, el intendente la vetó. Si realmente querés una costa libre, ¿qué te molesta que un parque sea área protegida?”. Señaló, asimismo, que el proyecto oficial autoriza a construir hasta 6 metros y medio, lo que implicará quitar la vista de la costa si avanzan construcciones comerciales. “Es un C.O.U. a medida de emprendedores inmobiliarios, porque si vos lo que estás haciendo es crear condiciones para darle una mayor calidad de vida a los vecinos no tenés que pensar solamente en los metros cuadrados de una costanera. Tenés que pensar en infraestructura, en las cloacas, en el agua”.
Miembros de organizaciones y concejales lamentaron que la carta de vecinos que se presentara, siguiendo las normas de participación ciudadana que establece el Legislativo, no fuera incluida en la sesión.
Votaron a favor del despacho de mayoría los concejales Jorge Álvarez, Guido Alvarado, Ricardo Antoniassi, Federico Colombo, Ángeles Durand Aparicio, Bernabé Durini, María Inés Feldtmann, Adriana Fosatti, Daniel López, Alberto Montes, Viveka Nyborg, Juan Bautista Ocampo, Lucía Rojo y Débora Ruiz Zeballos.
Votaron en contra del despacho de mayoría Marcos Díaz, Virginia Franco, Federico Meca, Diego Montivero, Estefanía Rivadulla y Manuela Schuppisser.
Los concejales Walter Pérez, Fernanda Giordano, Alberto Trípoli y Bárbara Broese votaron en contra de los dos proyectos en pugna.
En la misma reunión, se aprobó la Rendición de Cuentas del Ejercicio 2025, presentada por el Departamento Ejecutivo, que obtuvo los mismos 14 votos afirmativos que el proyecto de reforma del C.O.U.
El texto de la reforma del Código de Ordenamiento Urbano: CLICK ACÁ.
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