En el año 1303 nació en Suecia. Casada desde muy joven se entregó al cuidado de su casa y a dar esmerada educación a sus ocho hijos. Al morir su marido, emprendió una vida de mayor ascetismo, sin dejar de vivir en el mundo.
Fundó en Vadstena la Orden religiosa que popularmente lleva su nombre: las Brígidas. En 1346 se trasladó a Roma, donde fue para todos ejemplo de virtud.
Brígida hizo humana y sobrenaturalmente todo cuanto pudo para aliviar los males derivados del destierro de Avignon. Dejó escritos que narran sus experiencias místicas. Murió en Roma el año 1373.