Hospital que era católico hará abortos y eutanasias
El único hospital católico de Nueva Escocia (Canadá) perderá su identidad religiosa a finales de Septiembre. Al abandonar su afiliación católica, el hospital comenzará a practicar abortos y eutanasia a pacientes.
Fundado por las Hermanas de Santa Marta en 1906, el Hospital Regional Santa Marta pasará a llamarse Hospital Regional Memorial de Antigonish el 1 de Octubre, tras la expiración del Acuerdo de Garantía de Misión el 30 de Septiembre. Las Hermanas retiran su nombre y finalizan su patrocinio.
Funcionarios provinciales afirman que los servicios y políticas del hospital, financiado con fondos públicos, se alinearán con los de otros hospitales de Nueva Escocia.
El acuerdo de 1996, firmado cuando las hermanas transfirieron la propiedad a la provincia, protegía la misión católica del hospital y prohibía el aborto. La eutanasia, inicialmente prohibida en el campus, está disponible desde 2019 en un edificio aparte.
La expiración del acuerdo elimina las restricciones religiosas restantes sobre el aborto y el suicidio asistido dentro del hospital.
La ministra de Salud y Bienestar, Michelle Thompson, anunció en Marzo que la provincia no aceptaría otro patrocinador católico después de que las hermanas declararan que ya no podían continuar desempeñando ese papel.
Las Hermanas propusieron a Catholic Health International, con sede en Nuevo Brunswick, que continuara con la misión. El gobierno rechazó la propuesta.
La hermana Brendalee Boisvert, superiora general de las Hermanas de Santa Marta, declaró que, tras un periodo de discernimiento y oración, la congregación decidió dar un paso atrás debido al envejecimiento de sus miembros y a la disminución del número de religiosas en el sector sanitario.
"No creo en la asistencia médica para morir; creo en los cuidados paliativos y en que las personas necesitan apoyo, y el Hospital de Santa Marta cuenta con un sólido servicio de cuidados paliativos", señaló la Hermana Boisvert y calificó la situación como "una gran pérdida".
"La gente acudía al Hospital de Santa Marta sabiendo que recibiría una buena atención y sería tratada con respeto", concluyó. "La diferencia radicaba en que cada mes hablábamos de la misión, de cómo la vivíamos y de cómo podíamos mejorarla. No creo que el gobierno tenga idea de la pérdida que supondrá perder ese tipo de atención centrada en la misión".
El obispo Wayne Kirkpatrick, de la diócesis de Antigonish, expresó su profunda preocupación en una carta del 7 de marzo, describiendo más de un siglo de "atención inspirada en el Evangelio, arraigada en la compasión, la dignidad y el respeto por la vida en todas sus etapas". Escribió que la atención médica católica da testimonio de "la dignidad inviolable de toda persona humana" y del deber de "servir y defender la vida humana en todas sus etapas".
Sin el acuerdo, afirmó, "el marco ético católico que ha guiado la misión del hospital se verá debilitado".
El P. John Barry, sacerdote principal de la diócesis, escribió a las hermanas que la negativa del gobierno socava "las razones esenciales de nuestra existencia. Ante todo, la santidad de la vida humana desde su concepción, el cuidado y la atención continuos hasta su fin natural. El Hospital St. Martha ha defendido y promovido estos principios de forma constante y coherente desde sus inicios".
Antigonish tiene alrededor de 4.456 habitantes, según el censo de 2021, y una superficie de 5 km2.