La Municipalidad de San Isidro renovó su infraestructura de control urbano al reemplazar el sistema de videovigilancia existente por una red de más de 2.600 cámaras de alta definición equipadas con recursos de la llamada inteligencia artificial y analíticas avanzadas de última generación.
La transformación tecnológica demandó el despliegue de 300 km de infraestructura de fibra óptica en dos años. Esta autopista digital permite interconectar miles de dispositivos distribuidos en el Partido y procesar flujos masivos de datos e imágenes en tiempo real sin perder ancho de banda.
El corazón de este esquema es un software de gestión de video que permite integrar múltiples tecnologías y centralizar su gestión desde un único entorno. Esta tecnología funciona en el centro de monitoreo municipal, integrando en una sola interfaz las imágenes de los dispositivos, el reconocimiento automático de patentes vehiculares y alertas automatizadas por eventos de tránsito o movilidad.
Además del despliegue en las calles, la comuna comenzó a incorporar drones para el patrullaje aéreo coordinado que se enlaza al sistema centralizado. El objetivo es aprovechar esta red de datos, aplicando las cámaras al ordenamiento del tránsito pesado, el análisis de movilidad urbana y la optimización de los servicios públicos municipales.