Bastó que un imbécil famoso, el actor estadounidense Samuel Jackson (77), afirmara una estupidez, para que salieran en tropel periodistas, panelistas, historiadores, docentes, a opinar, coincidir, relativizar o refutar sus dichos.
Como si no hubiera temas realmente importantes y urgentes que abordar, algunos sistemáticamente ocultados, pareció apetecible a decenas de producciones el salir a hacer encuestas, armar paneles y pretender reflexiones sesudas sin demasiado conocimiento.
El pobre tipo Jackson afirmó durante el Mundial de Futbol que “alentar a Argentina es alentar al país más racista del mundo”, una idiotez que era fácil de evitar informándose. Además, plantear semejante consigna viniendo de un ciudadano de un país que tiene serios, profundos y enraizados problemas de convivencia con las personas negras, es realmente ridículo.
En E.U.A. los negros son arrestados más frecuentemente, las fuerzas de seguridad suelen hacer uso desproporcionado de la fuerza hacia ellos, hay barrios segregados para negros y latinos, los servicios de salud y la educación no son equitativos. Aunque existen recelos hacia personas por su condición socioeconómica, la Argentina está muy lejos de lo que se animó a decir el anciano actor. Sus ridículas palabras se ajustan mucho más a su país natal.
Los afrodescendientes
Una de las palabras que apareció en informes y comentarios a raíz de los dichos de Jackson y otros, es la de "afrodescendientes", asumiendo que quien proviene del continente africano... es negro. Otra demostración de ignorancia.
El continente africano posee una enorme diversidad genética y fenotípica que no se limita a la piel oscura.
Existen grandes diferencias entre las pieles más oscuras de personas en regiones como Etiopía, Somalia y Sudán, y los tonos de piel mucho más claros en personas de norte y el sur de África.
La genética demuestra que no hay un color de piel africano único; la diversidad en África es comparable o mayor a la de otros continentes, incluyendo variedades de piel clara, oscura y tonos intermedios.
Agrupar a todos los habitantes del continente africano bajo la categoría de "negros" es científicamente incorrecto e ignora la rica variedad de rasgos físicos presentes en el continente.
Cientos de crónicas policiales, documentales, biografías y notas periodísticas en Estados Unidos de Américas, el "gran país del norte" utilizan el término "afroamericanos" cuando se refieren a personas negras (de cierto fenotipo) o con raíces en determinados países del continente africano.
Son tan ridículos los términos afrodescendiente o afroamericano usados con esos fines, como si utilizáramos "europeodescendiente" o "europeoamericano" para referirnos a personas de piel blanca, de cabellos rubios y ojos claros. Bien se sabe que los europeos no son todos así.
-> María de los Ángeles Justo