La Argentina pierde cuando se ataca a sus organizaciones civiles
Las organizaciones de la sociedad civil, especialmente aquellas que existen para atender necesidades, ausencias, tragedias o injusticias de las que nadie se ocupa, atraviesan dificultades tan serias que muchas están en riesgo de desaparecer.
Sucede que en la actualidad la colaboración de muchos que, hasta hace unos años, siempre estaban, ahora se ocupan de sus propias urgencias y prioridades, limitando su compromiso con proyectos institucionales. Por otro lado, lamentablemente, el gobierno nacional y la política en general ha puesto en duda la necesidad, las tareas y la credibilidad de asociaciones, fundaciones, etc. desentendiéndose incluso del diálogo y el interés.
Ante este cuadro de situación, nos acercamos a la Fundación Nosotros, reconocida entidad nacida en San Isidro dedicada a la asistencia, promoción y contención de personas con discapacidad.
Fermín Murall no oculta su preocupación por la realidad de las organizaciones y, principalmente, por un panorama que ataca a sus beneficiarios directos, a sus familias, a los profesionales y a los trabajadores que, en la mayoría de los casos están plenamente comprometidos con una misión fundamental de mejora social, además de ser su fuente de ingresos.
La incomprensible falta de interlocutores en áreas del Estado, el incumplimiento en los pagos, la falta de actualización de valores, la presión fiscal y la ofensiva duda sobre la transparencia, son una constante a la que deben enfrentarse las entidades intermedias que, como la Fundación Nosotros, llevan muchas décadas ocupando un lugar estructural que, si las cosas estuvieran en orden, no deberían ocupar.
Un descarnado análisis de la realidad de organizaciones civiles que merece ser conocido y, principalmente, puesto en agenda para que, algún día, se reviertan los daños provocados por la ignorancia de políticas con prioridades equivocadas.