Otra decepción: Damián Rodríguez Alcobendas culpable
Nuevamente las acciones delictivas de un sacerdote toman estado público, provocando daños en la comunidad de fieles católicos. En la diócesis, a la lista de presbíteros que abusaron de niños y jóvenes, debe agregarse aquellos que luego de 10 o 15 años de ejercicio pastoral terminaron enredándose con una mujer y abandonado los hábitos. Ni hablar de la magnitud del daño a la Iglesia que provocan amoríos de prelados.
El Obispado de San Isidro informó en la mañana de este lunes 2 de Marzo que el Vaticano confirmó la culpabilidad del sacerdote Damián Rodríguez Alcobendas (68 años, 45 de sacerdote) en la causa canónica por abuso sexual contra un menor. Este presbítero fue el referente de la comunidad de Nordelta e incluso el capellán del colegio Cardenal Pironio, entre otros.
La decisión fue tomada por el Colegio para el Examen de los Recursos en Materia de Delitos Graves de la Santa Sede, que rechazó la apelación presentada por Rodríguez Alcobendas dentro del proceso administrativo penal canónico iniciado años atrás. De este modo, quedó firme la condena por el “delito grave contra el sexto mandamiento cometido con un menor”, figura que en el derecho canónico refiere a una falta de índole sexual cometida por un clérigo contra un adolescente.
El Vaticano confirmó la pena de prohibición perpetua para el ejercicio de todo oficio eclesiástico y de cualquier función directiva o administrativa en ámbitos parroquiales, seminarios e institutos vinculados.
Damián Rodríguez Alcobendas:
No podrá desempeñar oficios dependientes de autoridades eclesiásticas.
No podrá ejercer la docencia en áreas teológicas o pastorales.
Tiene prohibido recibir encargos de tutorías o asesoramiento de menores de edad en cualquier ámbito.
El organismo interviniente también estableció la prohibición de cinco años para el ejercicio público del ministerio sacerdotal. Según el comunicado oficial, se le impuso un precepto penal que dispone que, en caso de incumplimiento, será sancionado con la dimisión del estado clerical.
Rodríguez Alcobendas estuvo durante años en la Parroquia Santa Rita, junto al Colegio Juan XXIII, donde otro sacerdote, Cristian Gramlich también cometió abusos a niños -como antes lo había hecho en el Colegio Carmen Arriola de Marín- y fue apartado de su ministerio a poco de iniciar su gestión como obispo Oscar Vicente Ojea.
La denuncia por abuso sexual contra un menor avanzó por las distintas instancias de la justicia eclesiástica hasta llegar a la Santa Sede. En 2025Rodríguez Alcobendas había sido nombrado capellán en la sede de Gral. Pacheco de la congregación "Hermanas Siervas de María".
El caso de abuso llevaba años de tratamiento en el ámbito eclesiástico y había atravesado reiteradas apelaciones. Finalmente, el tribunal vaticano confirmó la culpabilidad en el proceso canónico.
En cuanto al fuero penal, trascendió que las denuncias por abuso sexual contra menores no habrían tenido el mismo recorrido judicial, ya que los hechos denunciados estarían prescriptos.