San Isidro, Buenos Aires | |
       
Telegram Compartir en WHATSAPP Flickr Twitter Instagram You Tube Facebook    
  .: COMENTARIOS

 
Dime cómo hablas...
   

Entre el 3 y el 10% de los menores de 5 años (tres varones por cada niña) presentan alteraciones en el desarrollo del lenguaje en la Argentina, según datos de la Sociedad Argentina de Pediatría.

Cuando un niño de 2 años tiene un vocabulario de menos de 50 palabras y aún no puede juntarlas en una frase de dos palabras, se está frente a un caso de "hablantes de inicio tardío". El 44% de ellos evoluciona en un trastorno del lenguaje y un tratamiento temprano en manos de un profesional médico puede beneficiarlo.

El lenguaje, vale decirlo, es lo que le permite a las personas comunicarse con otros acerca de sus emociones, afectos, deseos, necesidades, ideas, juicios, creencias, conocimientos, puntos de vista y su concepción simbólica del mundo.

En opinión de los especialistas de la Sociedad Argentina de Pediatría existen factores ambientales que favorecen el desarrollo de alteraciones en la adquisición del lenguaje, como la falta de diálogo y de lectura y la exposición a las pantallas (teléfonos celulares, tabletas y televisión, entre otros), tanto por parte de los niños como de sus padres o cuidadores.

La mejor forma de estimular el lenguaje en los niños es hablando con ellos, contándoles lo que se está haciendo, lo que se va a hacer y estando atentos a sus intentos de diálogo.

No es difícil comprobar muchas veces cómo son los adultos que los rodean -o cómo se comportan con ellos- al ver y escuchar a los chicos que, ocasionalmente, vemos en la calle.

Las palabras que usan, cómo juegan, cómo piden las cosas, su comportamiento hacia las reglas y hacia las indicaciones de los adultos, le dan a cualquiera algunos elementos de cómo los tratan a ellos en el día a día.

Tampoco es extraño ver a niños pequeños con un celular en las manos "entreteniéndose" mientras los adultos están en sus cosas o sólo están callados junto a ellos en un medio de transporte.

Las pantallas son, lamentablemente, el entretenimiento y también el “maestro”, las que se ocupan de moldear una parte de su comportamiento y su lenguaje.


Cervantes  vs. Shakespeare

Es llamativa, por otra parte, las palabras en inglés que integran el hablar cotidiano. La permeabilidad local lleva, por ejemplo, a que no son pocos comerciantes tengan carteles en sus vidrieras que anuncian "Sale" o "10% Off".

Las redes sociales han hecho su parte para que aparezcan usos que le son propios. Se puede decir "ME GUSTA" y "PUBLICACIÓN", pero muchos eligen decir "Like" y "Post"; se podría decir que se publica un mensaje o se comenta en Twitter, pero se impuso el "tuitear"; se puede decir "ENTRENADOR" o "ENTRENAR", pero hasta los menos pensados se enganchan con usar "coach" y "couchear"; y hasta hay ocupaciones que aparecieron por el uso de las redes como "community manager", que bien puede reemplazarse por "GESTOR DE CONTENIDOS", o el "influencer" que no es otra cosa que alguien capaz de ganar mucho dinero despertando interés en otros, aunque lo que promueva pueda ser... una tontera.

La fuerza con la que arremeten los hábitos, modalidades y formas extranjeras en las series, la música, el cine -sumado el escaso conocimiento o afinidad de muchos argentinos hacia el castellano- lleva a que hasta el más pintado diga "shopping", en lugar de CENTRO COMERCIAL, darle "play" en vez de REPRODUCIR, usar "running" o "runner" por CORRER o CORREDOR, "celebrity" en lugar de FAMOSO, "ticket" por COMPROBANTE, "diet" por DIETÉTICO, "take away" por PARA LLEVAR, "bus" por COLECTIVO, "delivery" por ENVÍO O REPARTO A DOMICILIO, "manager" por REPRESENTANTE, "personal trainer" por ENTRENADOR, "camping" por CAMPAMENTO, o "tip" por CONSEJO.

Todo esto no debe ser entendido como un desprecio al conocimiento de otro idioma o una negación a cómo los usos y costumbres trascienden fronteras cada vez más fácilmente, al punto de adoptar tradiciones extrañas como Halloween o Santa Claus que no suman, sino que restan.

Pero sucede que entre personas con formación académica el idioma inglés representa muchas veces un recurso en un porcentaje menor, mientras que en la escasez de vocablos que usan los adolescentes el porcentaje de términos en inglés es mucho mayor.

Cuando se baja en el nivel educativo el volumen de términos utilizados es preocupantemente menor y las palabras extranjeras representan mucho más. Y bien sabido es que, cuanto menos palabras uno tiene en su vocabulario más difícil es hacerse entender, expresar sus necesidades y manifestar sus sentimientos.


¿Dónde está lo grave?

Un medio ambiente que no forma adecuadamente -incluyendo a la familia, la escuela, la radio y la televisión- está quitándole capacidad de expresión a los individuos. Si al hombre se le resta vocabulario se lo condiciona mentalmente, se lo somete, se lo deja indefenso intelectualmente.

Hace 50 años el argentino medio leía más diarios que estaban mejor escritos y así, cotidianamente, ampliaba sus posibilidades de expresión. No era raro resolver crucigramas y sopas de letras, un contenido clásico que incluso llevaba a estrategias para que otros no completaran antes esos juegos en el diario.

Simultáneamente, en la radio se escuchaba a conductores con gran llegada a la gente pero que rechazan el uso de groserías o vulgaridades de toda índole. Todos recuerdan a Antonio Carrizo (Carrozzi, en realidad) que ávido de cultura, mezcló con habilidad única las pasiones populares del fútbol y el tango con la profundidad de la literatura, el pensamiento y la actualidad. Un hombre de radio que se nutría del pueblo y un pueblo que se nutría con lo que noble y honestamente le acercaba un hombre de radio.

El adulto medio de hace 60 o 70 años -incluso sólo habiendo cursado la escuela primaria-, era un individuo con más recursos de lenguaje, que expresaba mejor lo que pensaba. Era, comparativamente, un hombre culto frente a otro de estos días ya que la sociedad en su conjunto leía más, el diálogo familiar era cotidiano, había encuentro, interacción. Esto es fácil de comprobar cuando se ven videos de la televisión de antes con entrevistas a "gente común y corriente".


Algo más: traducir o no traducir, esa es la cuestión

Lo que, por otra parte, es ciertamente inexplicable es que con tanto inglés colado en nuestro idioma diario, a la mayoría le nazca decir "Nueva York", en lugar de NEW YORK, es decir se traduce caprichosamente la mitad de un nombre propio, cuando todos sabemos que LOS NOMBRES PROPIOS NO SE TRADUCEN. El nombre de una persona o de una ciudad no es un término coloquial que pueda ser traducido para ser comprendido.

¿A quién se le ocurriría llamar "PIEDRITA" a Little Rock, "CAMPO DE PRIMAVERA" a Springfield o "PLAYA LARGA" a Long Beach? ¿Alguien vería adecuado traducir nombres propios y decir Juancito Depp, Susana Sarandon, Roberto De Niro, Águeda Christi, Vicente Van Gogh, Teodoro Roosevelt, Jorge Clooney, Juan Travolta o Rolando Garros?


-> Alberto Mora

 

 

Firma

Facebook Flickr Twitter Instagram You Tube Facebook

 

 

 
 
Ver farmacias de turno en San Isidro
ACTUALL HAZTE OIR RELIGION EN LIBERTAD
Ver farmacias de turno en San Isidro
¿Qué es la ideología de género?
GRAVIDA DAMAS ROSADAS MARCHA POR LA VIDA FUNDACION CONIN
CUIDAR TU VIDA EN TUS MANOS FUNDACION LORY BARRA FUNDACION LEER
ASOCIACIÓN TRADICIONAL ARGENTINA EL LAZO MADRES DEL DOLOR FUNDACION ESCOLARES FUNDACIÓN PRIMEROS PASOS DELFINA VASALLO
FUNDACIÓN MARÍA CECILIA FUNDACIÓN COR FUNDACION NOSOTROS
LA CHATA SOLIDARIA CÍRCULO DE POETAS DE LA CIUDAD DE BOULOGNE SUR MER ASOCIACIÓN UMBRALES LA MERCED VIDA
INSTITUCION FÁTIMA

BUSCADOR
Google

PORTADA

FAMILIA

ENTIDADES

GUÍAS DE DATOS

EFEMÉRIDES

RELIGIOSAS

HISTORIAS

PLANO

SANTORAL

VALORES

ECOLOGÍA

COLEGIOS

AGENDA

NOTICIAS

SALUD

ORGANIZACIONES

CULTURA

COMENTARIOS

PUBLICIDAD

ENVIAR INFO

EDUCACION

DEPORTES

FARMACIAS

 

P o r t a l   U N O   A r g e n t i n a
Todos los derechos reservados | 2004-2020