La obra de la escultora Hilda D'Aiello que representa a la Venerable religiosa sanisidrense Sor Camila de San José Rolón -inaugurada el 7 de Diciembre de 2010 (foto) en la plazoleta El Fundador- nuevamente fue atacada por vándalos provocándole importantes daños.

No es la primera vez que sucede. Ya había sido objeto de ataques tiempo después de su solemne colocación que obligaron a una restauración en 2016 a cargo del artista plástico Guillermo Bruno. Ante el riesgo de que los incomprensibles actos de vandalismo continuaran, la gestión municipal a cargo de Gustavo Posse decidió instalar una reja perimetral para proteger la imagen de la destacada hija de San Isidro que, Dios mediante, llegará a la canonización.
Esa reja que impedía una clara visión de la escultura pero la preservaba de daños, fue quitada por la actual administración en manos de Ramón María Lanús.
Es evidente que no deberían existir rejas que rodeen monumentos o plazas, pero hace décadas que las múltiples formas que toma la decadencia social llevan a tomar éstas y otras medidas, a gastar recursos públicos y a reparar daños que hace algunas décadas eran inimaginables.
Es de esperar que se encuentre la protección adecuada conservando su emplazamiento (tal vez desplazándola a un sector más visible o controlado), permitiendo que los vecinos y visitantes observen la imagen de la religiosa, modelo de fe y servicio.
Sobre Sor Camila Rolón
Camila Rolón nació el 18 de Julio de 1842, en San Isidro. Sus padres Eusebio Rolón y María Gutiérrez la llamaron Camila Corina por haber nacido el día de San Camilo de Lelis, un santo hospitalario del siglo XVI. Su hermano Avelino Rolón fue un destacado político que como intendente gobernó dando gran impulso a instituciones deportivas y culturales, apoyando obras con su dinero personal.
Camila, desde los 18 años, se sintió llamada a la vida religiosa, pero su delicada salud le impidió soportar los rigores de la vida conventual. No obstante, a los 25 años cuidó enfermos en la epidemia de cólera y a los 29 a los afectados por la fiebre amarilla. En 1880 fundó el Instituto Hermanas Pobres Bonaerenses de San José, en Mercedes, y hay comunidades de su obra en Uruguay, Italia, Estados Unidos, Madagascar y Rumania.
En 1910, la Madre Camila Rolón viajó a Roma para presentar al papa Pío X los estatutos de su congregación, que finalmente fueron aprobados. También fundó hospitales y asilos (más de 40) en Salto, San Vicente, Pehuajó, Exaltación de la Cruz, 25 de Mayo, Baradero, Bragado y en muchos otras ciudades del país y del exterior, como Mercedes y Tacuarembó (ambas en Uruguay) Roma y Génova (Italia) y Barcelona (España).
Murió en Roma, el 16 de Febrero de 1913, a los 72 años. Sus restos fueron repatriados, velados en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires ante una multitud y descansan en la Casa Generalicia de la orden, en Muñiz (San Miguel).
El nombre Sor Camila Rolón fue dado en 1987 a la Escuela Municipal de Enfermería, en 2007 a una calle del Bajo de San Isidro y un busto de la religiosa fue colocado en el Hospital Central.
La colocación de la escultura de Sor Camila Rolón fue aprobada por la ordenanza Nº 8528, del 7 de Julio de 2010.
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Inauguraron estatua de Sor Camila de San José Rolón