Nuevamente el jardín y el quincho del Hogar Marín [Del Libertador 16.895, San Isidro] se vieron colmados de muchos vecinos y visitantes de lugares alejados que aprovecharon la calidad de los productos y los ventajosos precios de la feria solidaria del 16 y 17 de Agosto.
Como muchos saben, las ferias que organizan comprometidos voluntarios es una valiosa fuente de ingresos para el sostenimiento de esta obra de la Congregación Hermanitas de los Pobres.
El fin de semana, de 10:00 a 16:00, el tránsito de compradores no se detuvo, incluso cuando la lluvia sobrevino el domingo, que eligieron entre ropa, calzado, telas de tapicería, algo de juguetes, libros y accesorios. La satisfacción de los compradores era evidente.
Los voluntarios que participaron sin descanso de ambas jornadas no ocultaron su alegría al saber que el resultado económico permitirá afrontar parte de los grandes gastos del Hogar, que no recibe ayuda del Estado.
La congregación Hermanitas de los Pobres existe desde 1839 por iniciativa de Santa María de la Cruz Jugan (Jeanne Jugan) en Saint-Servan (Francia).
Su misión es la hospitalidad y el cuidado de ancianos necesitados, ofreciéndoles un hogar donde son acogidos, cuidados y acompañados hasta su muerte.
Las Hermanitas se dedican a este servicio en muchos lugares del mundo, viviendo un espíritu de humildad y confiando plenamente en la Divina Providencia.
Lamentablemente, la dificultades económicas no sólo se dan en la Argentina. En varios países han debido cerrar casas por carecer tanto de recursos como de Hermanitas que puedan ocuparse de los ancianos.