Siguiendo los pasos del perverso abogado Alberto Fernández (67) cuando siendo presidente de la Nación dijo en Abril de2020, que los ancianos "viven demasiado" y generan una enorme carga económica al Estado, Mario Iván Lugones (78), ministro de Salud de la Nación desde Septiembre de 2024, comentó como si estuviera tomando un café en un bar sin micrófonos ni público, que el "millón de personas de más de 80 años y 6.000 de más de 100" significan "una carga muy grande" para la obra social PAMI. Lo dijo sin inmutarse ni insinuar una estrategia superadora para el tema, en el encuentro Amcham Summit, que organiza la Cámara de Comercio de E.U.A.
Imposible no recordar que tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional presionan desde hace años para la suba de la edad jubilatoria (mujeres a los 65 y hombres a los 68 o 70), el aumento de la cantidad de años de aportes (a 35) y la eliminación de moratorias.
Alberto Fernández había dicho hace apenas 6 años que sostener la vida de personas mayores hasta los 85 años -en lugar del promedio de vida anterior de 70- genera una "enorme" carga económica.
Pero si bien habrá quienes aseguren que hoy a los 65 años se está en mejores condiciones que hace 60 años -cuando se universalizó el sistema jubilatorio en la Argentina-, al problema de las cuentas públicas no se lo puede afrontar sin la consideración de que estamos hablando de personas primero y de adultos mayores después que, si o si, requieren de medicamentos, tratamientos, cirugías y prótesis, entre otras cosas, para una razonable calidad de vida.
En el último tiempo hemos visto cómo se pagan migajas a los médicos que atienden por PAMI, cómo se recortan servicios y medicamentos, cómo el bono mensual está congelado en 70.000 (si se hubiera actualizado por el IPC andaría en 155.000pesos) y muchos de los 3.000.000 que cobran el haber mínimo deben elegir entre comer, comprar todos los medicamentos u otros gastos básicos.
El problema de la falta de financiamiento para el pago de pensiones y jubilaciones también se vive en países con economías en mejores condiciones. El envejecimiento demográfico -fruto de estilos de vida que rechazan la maternidad o la postergan, el brutal negocio del aborto que baja el promedio de hijos y el aumento del promedio de vida- ha provocado en Europa, similares dificultad. Con una gran diferencia: Nosotros tenemos 17 habitantes por km2, mientras España tiene 98, Italia 195, Francia 122, Reino Unido 287 y Alemania 233.
La Argentina está mal gobernada ahora y lo estuvo desde hace muchas décadas, los cientos de casos de corrupción y negociados desde la política no cesan, los irresponsables endeudamientos sin verdaderos programas de desarrollo no permiten imaginar un futuro venturoso, y la incapacidad manifiesta de funcionarios y legisladores nos aseguran que los problemas no se detendrán.
Que un ministro o un presidente sean capaces de exhibir su desvergonzada ausencia de comprensión de la realidad y sostengan que los ancianos -o los discapacitados- son sólo un tema económico, es un signo lamentable de estos tiempos: molesta el que pregunta y el que muestra, molesta el que reclama y necesita, molesta el que piensa distinto.
Una Argentina mejor no se puede construir con dirigentes y políticos que ven en ancianos, minusválidos o pobres un gasto, mientras los valores morales, la transparencia y la honestidad son sólo palabras estratégicas para discursos de ocasión.